
Urinario-man, por lo que sea, piensa que tiene poderes Ultrapsíquicos. En la vida ordinaria, se llama Sr. Correcto y, a veces, quisiera ser simplemente Perfecto. Cuando se libera de esa carga bíblica, o se agobia, o lo que sea, se refugia en un cuarto de baño público, y se convierte en un super-héroe que lee poesía y noticias del periódico. El tema es que la cultura -libros, pelis, música, cómics,...- la ha sentado fatal, mera cuestión de metabolismo.
Una tarde, echaban en la 2 "El tercer hombre". Era la 1ª vez que la veía. Entonces, Orson Welles -malote trapicheante de penicilina en tiempos de escasez- en lo alto de la noria, en el Prater vienés, va y suelta a cámara: "Ya no quedan héroes". Sr Correcto lo entendió en plan, "claro, sólo quedan super-héroes". Y se leyó la Odisea, se leyó la Iliada, y luego empezó a leer cómics. "Ya no quedan héroes...porque la gente pasa de la poesía". Y, Urinario-man, empezó a internarse en los wc de los bares, mayormente del Distrito Centro, y anotar en un cuaderno lo que allí leía escrito en las paredes. Lo íra contando: hay un tipo muy curioso que se dedica a escribir fragmentos del Hamlet, por los bares de la Latina.
Esta semana, recomienda los sanitarios del Reina Sofia. Ojo, no los antiguos, sino los de la ampliación de Jean Bombilla-Megalomanía Nouvel.
Descripción física del espacio: cubículos insonorizados, luminosidad óptima (focos cenitales halógenos); ganchos para colgar la chupa, sí tiene; paredes aluminio laminado a la vista; estética mad-max postindustrial.
Advertencia: ojo grafiteros. Este no es vuestro lugar, aqui no. Limpian las paredes todos los días. En los alrededores, un McDonalds y el Museo del Jamón, Paseo del Prado esquina Atocha.
Lo mejor: la ambientación tipo David Lynch del vestíbulo. Parece que estas en una pantalla de video-juego y está a punto de pasar algo. Lectura recomendada en su interior: las recetas de cocina de la Marquesa de Parabere.
Los martes, cerrado por descanso. (En ese caso, muy cerca la UNED).