sábado, 27 de marzo de 2010

Nos juntoseparó

Nos juntó las constelaciones, nos separaron palabras
nos juntaba calle Casino, nos separaba Embajadores
la perpendicular
nos juntábamos al atardecer, nos separaba la noche
nos juntaba silvio, nos separaba charly
nos juntó Kathmandú, el primo de Kusturica,
nos separó bar Travelling, nos juntó la cuesta de Olivar,
cayéndote en plaza Mayor,
nos juntó la bufanda nueva, un regalo,
nos separó la bufanda, y Cuba, y el telefonillo,
nos separó Brooklyn y bar Sycamore,
las llanuras de Nuevo México,
y luego algo volvia a volar en la ausencia premeditada,
algo nocturno
nos separajuntaba
una y otra vez te ibas
yo volvía y venia y decia
y te ibas separando de lo que nos juntaba
porque tu no me conoces, decias
yo ya era rarita de antes, decias
y eso nos reunia en algun lugar perdido
y nunca cesan de girar las órbitas
las palabras nos separan
pero luego venian silencios seguidos
y música negra en tu mirada

lunes, 29 de junio de 2009

Lo asqueroso que se agazapa

Después de siete años, me habia mudado de piso. Como todos los animales, soy algo reacio a los cambios. Cogí los bártulos y crucé la acera al edificio de enfrente. Perdía vistas y ganaba silencio. En todas las mudanza, se pierde algo de piel. También perdí el tocata de la tia Julia, un colchón, algunos libros. Porque hice la mudanza hasta un punto equis, llegado al cual me planté. "Paso. Hasta aqui".

Me acuerdo del tema esta tarde, ya que bajé al locutorio Aly, a hurgar un poco de internés, a pesar de que tengo en casa. Porque hacia mucho tiempo que no socializaba por alli, un lugar en el que habia pasado tiempo, escuchando historias, cuando lo llevaban Pollo, su novia, Javi salteño, Fresita y algún otro temporero del locutorio. Ocurrió que pasado un año, Pollo se montó locutorio propio con su novia, a la que ya se conocía como Pollina. Javi se compró un local por Carabanchel alto, un antiguo videoclús. Y Fresa, un salteño al que Javi habia sacado de repartidor de la fruteria local y que solia aparecer por el local con cajas de fresas, habia huido a su tierra, en palabras de Javi, habiendo estafado a todos los conocidos del negocio y dejando llena a una chica colombiana. Más que nada, por lo que se supo, porque extrañaba a su mujer en Salta.

Así que ahora Aly, el dueño del kebab, habia dejado al frente a otro primo suyo, técnico informático, al que habia traido de Bangla. Cuando entré en el local, enseguida me fijé en el libro de Bolaño, 2046, que muchas veces habia ojeado en librerias, sin atreverme a comprarlo.
-¿Es de alguien?
-¿Qué? -el primo de Aly no se habia interesado en aprender español, tan sólo manejaba los números del uno al siete, para indicar que ordenador habilitaba.
-Que este libro, mio. Yo perderlo hace tiempo atrás.
-Ah, vale. Para ti.

Luego, Aly me indicó que la novela llevaba alli, en el mostrador, unos siete meses. Le dije que era una broma, que me lo llevaba prestado una semana, y se lo devolvia. Se rió y dijo que claro, normal, tu le habias buscado un vendedor de cafeteras de segunda mano que le hizo una buena oferta para el local del kebab. Hasta que la gente, por alguna razón, dejó de pedir café o tomaba más cerveza, y Aly se desprendió de la máquina, sin perder dinero.

En el libro, después de la última página, hay unas anotaciones escritas con buena letra. Es una historia de enamoramiento. Una frase ha llamado poderosamente mi atención:
-(...) Lo que más me gustaria para este año, ahora que ha quedado atrás todo eso de lo asqueroso que se agazapa en nosotros...

(continúa mañana..)

domingo, 26 de abril de 2009

Sa(r)tori(us) en Lavapi(es)

Antes de que los churros se enfríen, ya está la máquina cantado premio en el Café-casino de la plaza. El dueño ha dado orden de restringir los sandwiches y ha eliminado la tortilla de patata. "Aqui se viene a jugar". Además, acaba de firmar contrato con una franquicia inglesa de apuestas cuya lema ha impreso en todas las ventanas: "No risk, no glory". Apocalipsis lavapiés. La abuelita del cuento, que es la misma Manzanas de la película, la cerillera, la misteriosa bruja desaliñada tiene una cuenta abierta. "Manuela, debe seis euros veinte en total. Hoy pague lo que pueda. Hable con el jefe"
-A mi también me lo apuntas en la cuenta...
-Es sólo para algunas familias de toda la vida, un trato preferente. Ya ves. Las familias del barrio más castizo, dícen. De toda la vida. Una vez vino Umbral por aqui y pidió tortilla de patata. Y como no teníamos, dijo "El barrio más castizo, y no tienen tortilla de patatas".
El dueño del café tiene un ojo de cristal, toda la familia se dedica a la hosteleria-espectáculo. Tienen un mesón cerca de la Bolsa que hace muy buena caja. Allí se celebran todas las subidas y bajadas de Mr Jones y cía. La abuelita del cuento llega a un acuerdo. Hoy pagará lo consumido, dos euros con veinte. Café y churros. Antes de que se enfrien, la moneda que bailaba el chotis sobre el platillo junto a la cucharilla, ya se interna en el estómago de la máquina de los hermanos Franco.
-Y qué más famosos se han visto por aqui..
-No sé -el camarero lucha con la memoria. Una vez vi a ese, a Sartorius, en la boca del metro, cuando estaba en la plaza, la antigua boca del metro.
-Sartorius..
-Sí, ese.
Me imaginé que Jack Kerouack (de apellido paterno Kéroack, su búsqueda imposible) podria haber estado aqui, por qué no, cuando en el libro Satori en París arranca con una patada en el ojo. "En algún momento, durante mis diez días en París y Bretaña, experimenté algún tipo de iluminación que parece haberme encaminado de nuevo hacia lo que, parece, será mi esquema vital para los próximos siete años o quizás más: en efecto, un satori, termino japonés para iluminación repentina, despertar repentino o simplemente una patada en el ojo".
Después de todo, ¿por qué siete años y no los próximos siete minutos..?
No risk, no glory.
No money, no churros...
Zen.capitalismus

domingo, 25 de enero de 2009

Beber y quitarse un zapato

El vaso de cristal cayó a plomo desde una altura de metro y medio. Se veía venir, porque el tipo habia estado bailándolo a su alrededor y también sobre el cuello de la chica. Eramos tanto más viejos, cuanto honrábamos una idea más o menos abstracta del no future. Sólo quería desconocer la música, impedir que una melodía me llevara a su guarida, me distrajera de mis pensamientos, tan mios como indescrifables, ya que me esforzaba en recordar la coreografia del vaso que estaba a punto de deslizarse de la garra que bailaba sobre la chica a tumbos, sin saber, como hubiera podido saberlo, que ella iba a terminar la primera mitad de la noche en brazos de otro.

miércoles, 14 de enero de 2009

Klosterman dice


Les presento al tipo de la foto. Acabo de tener noticia de su existencia, esta misma mañana: es Klosterman. ¿No resulta familiar? Podria estar doblando levis-lavaos-a-la-piedra en una tienda de Fuencarral street, o quizás despachando discos de importación en una tienda pequeña y personal en una plaza céntrica e impersonal. Es muy probable que tuviera un vw escarabajo aparcado en alguna calle de su barrio, esperando pasar la itv. Pero no, sencillamente es Klosterman, nieve o no nieve, y se le supone en estos momentos en la muy helada ciudad alemana de Lepzig, enseñando en la universidad. Hay que leer a Klosterman. Esta mañana, en el Café di Roma de la calle Atocha, en pleno epicentro de la crisis -un fenómeno que mete a la gente de casa padentro-, en un artículo de La Vanguardia, se hablaba de Klosterman. Porque, por lo visto, le echa la culpa del fracaso en las denominadas relaciones sentimentales a, nada más y nada menos, John Cusack. Al parecer, la cosa es que el cine (y la tele...?) crean excesivas expectativas que luego en la realidad no se dan. Y eso ocurre porque trabajan con modelos simplificados de lo que se llama realidad. Y para Klosterman, uno de los culpables del fracaso amoroso-afectivo-generacional de su quinta (los nacidos en los alrededores de los '70), es la mirada a cámara de John Cusack, en pelis como "Alta Fidelidad" y cosas así. Supongo que Klosterman, al haber nacido en North-Dakota y estar en Lepizig en estos momentos, no habrá tenido noticia del fenómeno llamado gafapastismo indi-popi, unos seres humanoides que habitan los centros de las ciudades, conciertos, bares y cines, suelen estar delgaos como un fideo y muestran a menudo un gesto de extrañamiento con el mundo circundante. Muchos de ellos, se quedaron atrapados en algún bocadillo de cómic de sus personajes favoritos. La realidad, esa calle, esos edificios, esa furgoneta mal aparcada, por lo general, es fea y desagradable. Y encima, está todavia sin pintar de verde manzana o azul celeste. ¿Tendrá la culpa Star-Trek? Klosterman, hace tiempo que también aqui, en la península ibérica, nos dimos cuenta que pillar está chungo. Cuando pases por aqui, pégame un toque, y damos una vuelta por el Gran Caimán...

Lo mejor de todo, es cualquier combinación de gafapastismo popi comiquéro con otra cualidad combinatoria para crear un personaje. Por ejemplo, chica que quiere ser chico, seguidora fiel de la moda, adora a su abuela que vive en un pueblo de Segovia, la policía le para y le pone una multa por fumar porros, ella se crió en un pueblo vasco bastante jarrai, trabajó para pagarse los estudios en la fabrica de electrodomésticos local, y es capaz de hacer cualquier cosa por llegar a un concierto de Belle&Sebastian o por fumarse un porro. En la actualidad, es fotógrafa para idealista.com, y piensa que la sociedad, en general, es una mierda. Y se fuma otro, con las piernas cruzadas.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Temor y temblor en la cola del cine (my blueberry coñazos nights...)






Por fin me pongo a la altura, propósitos para el 09: ver únicamente cine chino y japonés, coreano también. Ya soy moderno.





Con este fin me puse a la cola en los Ideal, para ver la peli americana del Won-kar-Guays. Justo detrás, una geisha afro-mulata le relataba a su compañero futuro de butaca algunas menudencias de su vida pasada como camarera de pisos en un hotel high-tech:





-Una noche, me llamó Calamaro, te lo dije, ¿no? Sí, sí, yo ya habia visto en el libro de check-in que habia un Calamaro, pero claro, puede ser...sabes, ¿no? Pero a medianoche llamaron pidiendo no se cuantas cosas y una coca-cola light y cuando subí, sí, estaba alli, sonriendo, todo feo, y me dijo ... (aqui se pierde parte de la conversación por culpa de las bocinas de los coches...) y, sabes, entré y le dejé la bandeja y me dijo, Tu eres una prin... (más bocinas)...y una muñeca. Te lo voy a comer todo..





Urinario-man, en acto de servicio, giró las cervicales, que es donde está centralizado el servicio de orientanción y perspectiva, con la intención de echar un scanner a la cyborg. Calzaba tacones altos y, efectivamente, en cuanto a manjares, Caperucita y el lobo feroz, habiendo hambre, se come hasta el espíritu. Solo que Urinario-man habia pasado por el KFC (fascinado ultimamente por el retrato del Coronel Sanders, un cierto aire de predicador del pollo frito, que, como todos los héroes yankis del business, antes habia sido militar, bombero, etc.





El primer impacto al entrar en la sala 9 de los Ideal, fue al comprobar que los bici-men, la nueva secta urban style (su lema, donde voy yo, va mi bici, y duerme conmigo en la cama), estaba sentado y dispuesto con su medio transporte en un pasillo lateral.





En cuanto a la peli, Jude Law entra definitivamente en la lista negra de "actores por los cuales no voy a ver esa película". El flirteo de bar de la esquina que se trae con la Norah Jones estaria muy bien si los dos tuvieran unos veinte años menos (pasaditos de casting los dos).





Vuelvo a casa y me pongo a leer un libro sobre la cria e industrialización de los gusanos de seda, esos bichitos que no me explico como teniamos de pequeños en una caja de zapatos con respiradero y una hoja de lechuga. ¿Quien los traia? ¿Se vendian?





El 2009 voy a empezar con una peli china, Los gusanos de seda en primavera. Título original: Chun can. Año 1933. Resumen: película muda de propaganda marxista, narra la historia de una familia de granjeros chinos, productores de gusanos de seda, que se ven obligados a bajar el precio de sus productos debido a la bajada de los precios y a la lucha de los señores de la guerra.





Vamos, como las naranjas ahora.




Conversación esta tarde noche entre dos señoras, churreria de aqui al lado:




-Pues hay un Hamlet ahora que sale el Juan Diego Botto...


-Anda, quien es ese.


-¿No sabes quien es...? El Juan Diego Botto, el hijo de...


-Ah, ¿su padre es el Juan Diego...el de la comisaría...el comisario jefe...?


-No, ese es otro.


-Pues el Juan Diego que yo te digo, ese lo pasó muy mal, una vez que hubo una huelga de actores.


-Ya, el que te digo yo, ahora es el Hamlet.




To be or not, to be churro, my friend...





viernes, 21 de noviembre de 2008

Perdiendo cuadernos, haciendo amigos


Mi cuaderno es mi religión - eres capaz de vender

el alma por una frase, aunque sea verdá.. Mi drama es que no termino de perder las cosas. El sábado pasado, que ya es pasar, terminaste en el Kathmandú, un club eterno retorno, que estuvo de moda en los..., y ahora otra vez, más que nada por la ubicación, te sales un poco del eje de concentración máxima y aun asi está lleno de gorrinos, intentando vender su pescado a esas horas, qué coñazo, la vida como un video-clís..."Tenemos un grupo de rock, este, este y este que es chileno, cinco nacionalidades en el grupo... se llama Culo Colorao, es de cachondeo-music", el gafapasta dando la matraca.

-Ya, tío. Pero es que eres muy pesado.

-¿Quéeee...?

-Que es de plasta a tope dar la tabarra con lo de tengo un grupo. Yo, sabes, tenia una fotocopiadora..

-Tío, eres un envidioso.

-Y deja ya de dar la tabarra a las jipis franchutes, que las he traido yo.

-Ah, por eso estas tan quemado.

-Que bah, tío. Solo que eres un poco plasta.

El pescao estaba medio vendido y de un bolsillo del anorak, porque saliste con anorak, a la hora que salen los peter-dojerti en camiseta y sombrero de dj, da igual el frio, se debió caer el cuadernillo, que paseas por ahi, porque un dia habrá que pasarlo a limpio.

Ayer a las 00:12 h lo recuperé, el club estaba abierto, ni un alma. El portero esbozó una pequeña sonrisa y lo sacó de la cocina, en el sótano. "Gracias.." Tiene pequeñas frases anotadas en los últimos decenios. Por ejemplo, un sms que recibiste en BCN, en medio de la noche, en la ciudad, de vuelta a casa. Uno de esos sms que te llegan por error. Y tu, no hiciste nada.

sms - LO ULTIMO HE DISCUTIDO EN MI CASA ESTOY SOLO TE QUIERO ADIOS PATRICIA GRACIAS POR EL DIA EN LA PLAYA JAMAS LO OLVIDARE